Elegir el color adecuado para la cocina es más que sólo estética; impacta directamente su bienestar emocional. Una investigación reciente de Better Homes & Gardens Real Estate confirma que el color de las paredes influye significativamente en cómo se siente la gente en un hogar, y las cocinas, como eje central, son particularmente influyentes. Los expertos coinciden: una mala elección de colores puede generar estrés, inquietud o incluso una sensación de claustrofobia.
Entonces, ¿qué colores deberías evitar? Los profesionales del diseño de viviendas y de interiores de restaurantes han identificado varios tonos que consistentemente tienen un rendimiento inferior.
Los colores a omitir:
- Marrón oscuro: Si bien puede parecer atractivo, el marrón oscuro absorbe la luz, lo que hace que las cocinas parezcan más pequeñas y parecidas a cuevas.
- Negro puro: Igualmente implacable, el negro exacerba la sensación de confinamiento y muestra implacablemente el polvo y las manchas.
- Blanco intenso: Contraintuitivamente, el blanco puro no es una apuesta segura. Resalta cada mancha, salpicadura y huella digital, lo que exige una limpieza constante.
- Rojo cereza: Este tono atrevido, que alguna vez fue popular, ahora resulta visualmente agotador. La estimulación constante genera inquietud y tensión, según los expertos en psicología del color.
- Colores neón: El lima eléctrico, el rosa intenso o el naranja fluorescente pueden ser tendencia en las redes sociales, pero abruman a una cocina de la vida real. Estos tonos de alta energía rápidamente pasan de moda.
Por qué esto es importante:
La respuesta humana al color está profundamente arraigada en la psicología. El brillo, la saturación y el tono desencadenan reacciones emocionales que pueden realzar o restar valor a un espacio. Una cocina diseñada con colores que agotan el estado de ánimo no sólo se verá mal; Hará que cocinar y reunirse sea menos placentero.
Qué pintar en su lugar:
El consenso entre los diseñadores es claro: inclinarse por los tonos tierra y los neutros suaves.
- Verde salvia: Edificante sin ser exigente, es increíblemente tolerante con las marcas y el desgaste.
- Grises: Una opción versátil que añade sofisticación sin asperezas.
- Blanquecinos cremosos: Calmante y fácil de usar, que proporciona un fondo neutro.
- Peaceful Blues: Se ha demostrado que evoca serenidad y optimismo, como se muestra en estudios recientes.
Equilibrio de color y materiales:
Las mejores paletas de cocina no se tratan solo de pintura. Los diseñadores enfatizan la combinación de colores con materiales naturales como madera, metal y azulejos. Por ejemplo, combinar un suave verde de carreras británico con acero inoxidable crea equilibrio, mientras que los toques de latón añaden calidez sin abrumar el espacio.
En última instancia, la combinación de colores adecuada para la cocina es armoniosa y no agotadora. Concéntrese en tonos que mejoren su estado de ánimo y se combinen perfectamente con la función del espacio.
“La clave es la sutileza. Los colores que levantan el ánimo funcionan mejor cuando son suaves en lugar de declarativos”. — Chris Demant, fundador y director ejecutivo de Grills by Demant.
Los diseños de cocinas más exitosos no sólo son visualmente atractivos; También se sienten psicológicamente cómodos. Elija sabiamente y su cocina será un lugar en el que disfrutará pasar el tiempo, no uno que lo dejará agotado.
