El expresidente Donald Trump desató una crítica mordaz a altas horas de la noche de la Corte Suprema de Estados Unidos tras su reciente decisión de reducir sus aranceles de “emergencia”, publicando en su plataforma Truth Social que la corte se ha convertido en una “organización política injusta y armada”. Los observadores legales y políticos dicen que el arrebato de Trump subraya su creencia de que los jueces deben demostrar lealtad al presidente que los nominó, en lugar de adherirse estrictamente a principios legales.
La disputa central: Trump expresó su frustración porque el tribunal, a pesar de su mayoría conservadora, rechazó su política arancelaria deseada en un fallo de 6 a 3 el mes pasado. Destacó a los tres jueces conservadores (Clarence Thomas, Brett Kavanaugh y Samuel Alito) que apoyaron su posición, mientras criticaba a otros, incluidos sus propios jueces Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett, por disentir.
La publicación de Trump acusó al tribunal de priorizar la independencia política sobre sus demandas, afirmando: “Faltan abiertamente el respeto a los presidentes que los nominan… y hacen todo lo posible para demostrar cuán ‘honestos’ son”. Este sentimiento se hace eco de sus quejas anteriores de que la Corte Suprema se negó a revocar los resultados de las elecciones de 2020.
Por qué esto es importante: La abierta hostilidad de Trump hacia la corte se desvía marcadamente de la conducta presidencial tradicional. Los expertos señalan que la mayoría de los presidentes mantienen cierto grado de separación del poder judicial para evitar acusaciones de interferencia política. Sin embargo, Trump ha tratado repetidamente los nombramientos judiciales como favores personales, refiriéndose a sus nominados como “mis” jueces.
“Trump cree que los jueces le deben lealtad”, explica Todd Belt, director de gestión política de la Universidad George Washington. “Además cree que están intentando demostrar su independencia fallando en su contra”.
El expediente en la sombra: A pesar de sus críticas, la administración de Trump disfrutó de una alta tasa de éxito ante la Corte Suprema, particularmente a través de solicitudes de emergencia presentadas en el “expediente en la sombra”, un proceso que permite fallos urgentes sin información ni argumentos completos. El Centro Brennan para la Justicia encontró que el tribunal estuvo del lado de las solicitudes de emergencia de Trump aproximadamente el 80% de las veces.
Steven Lubet, profesor emérito de derecho de la Universidad Northwestern, señala que las quejas de Trump son irónicas dado su historial de victorias judiciales. “Dado su extraordinario índice de victorias… es una queja especialmente quejosa”, dijo.
Conclusión: El último ataque de Trump a la Corte Suprema pone de relieve su desprecio por las normas establecidas en torno a la separación de poderes. Su insistencia en la lealtad judicial subraya la creencia de que el tribunal debe servir a su agenda política, en lugar de defender el Estado de derecho de forma independiente. Este comportamiento plantea un desafío a la integridad del poder judicial y sienta un precedente para futuros presidentes que puedan intentar politizar los tribunales.